Por qué es mejor respirar por la nariz que por la boca

La respiración es un proceso esencial que, aparentemente, no necesita ser aprendido: todos respiramos desde que nacemos y no tenemos que entrenarnos para hacerlo bien.

¿Es así realmente? Pues no. Según los últimos estudios, parece que hay algo de técnica que aprender. Entre otras cosas porque no es lo mismo respirar por la nariz que por la boca.

Una persona respira en promedio alrededor de 10.000 a 12.000 litros de aire en un día. Este aire, por muy limpio que esté, contiene partículas en suspensión como polvo, bacterias, virus o esporas de hongos que se depositan en las vías respiratorias y las superficies alveolares del pulmón.

Pero no entremos en pánico antes de tiempo: el aparato respiratorio sabe limpiarse y defenderse por sí mismo. En realidad, sólo las partículas extremadamente pequeñas consiguen alcanzar el pulmón, con un diámetro inferior de entre 3 a 5 micras.

La respiración es un proceso esencial que, aparentemente, no necesita ser aprendido: todos respiramos desde que nacemos y no tenemos que entrenarnos para hacerlo bien.

¿Es así realmente? Pues no. Según los últimos estudios, parece que hay algo de técnica que aprender. Entre otras cosas porque no es lo mismo respirar por la nariz que por la boca.

Una persona respira en promedio alrededor de 10.000 a 12.000 litros de aire en un día. Este aire, por muy limpio que esté, contiene partículas en suspensión como polvo, bacterias, virus o esporas de hongos que se depositan en las vías respiratorias y las superficies alveolares del pulmón.

Pero no entremos en pánico antes de tiempo: el aparato respiratorio sabe limpiarse y defenderse por sí mismo. En realidad, sólo las partículas extremadamente pequeñas consiguen alcanzar el pulmón, con un diámetro inferior de entre 3 a 5 micras.

Su función es limpiar la nariz de las partículas de hasta 0,5 milímetros de diámetro que entran, arrastrándolas hacia la faringe para que sean eliminadas de la nariz en apenas 10 o 15 minutos.

El superpoder de estos héroes celulares es su supervelocidad: se agitan más de mil veces por minuto y consiguen desplazar hacia arriba la mucosidad que recubre la tráquea, con el fin de que los microorganismos patógenos y las partículas queden atrapados en esta capa de mucosidad.

Una vez que se encuentran allí, pueden expulsarse por medio de la tos o ser arrastrados hasta la boca, donde no hay cilios, y ser deglutidos. Eso los convierte en un mecanismo de defensa crucial contra las infecciones de la nariz, senos nasales y bronquios.

Diferencias inmunitarias

La nariz está recubierta de un tejido con características físicas muy peculiares. A nivel inmunitario también es especial porque en la nariz se lleva a cabo el «triaje» de los patógenos que entran con el aire que respiramos.

La mucosa de la nariz está continuamente decidiendo entre atacar a un patógeno o permitirle estar, porque sería peor para nuestro organismo el daño causado por una batalla campal.

Este proceso implica que existe cierta tolerancia hacia patógenos que normalmente no nos causan un gran daño.

Parte de ese papel de «portero» lo ejerce un tipo de células B que producen anticuerpos llamados IgA, algo diferentes a los IgG que circulan en la sangre y de los que hemos oído hablar más durante la pandemia.

¿Por qué la nariz y no la boca? La boca es, fundamentalmente, la entrada de los alimentos, tanto sólidos como líquidos. Su mucosa tiene otro tipo de especialización y carece de cilios que filtren el aire.

Su función es lidiar con los patógenos que intentan entrar con los alimentos que ingerimos. Por eso, del mismo modo que no ingerimos alimentos por la nariz, tampoco deberíamos respirar por la boca.

Además, el aire que entra por la nariz se mantiene más caliente y ahuyenta gérmenes.

Respirar por la boca cambia los huesos de la cara

Respirar de manera habitual por la boca puede deberse a factores genéticos, malos hábitos orales u obstrucción nasal (hipertrofia de adenoides o amígdalas), presencia de pólipos nasales, desviación del tabique nasal, hipertrofia de cornetes o sinusitis.

Además, la respiración bucal puede estar relacionada con alergias respiratorias, condiciones climáticas o mala posición para dormir.

Y no hay que restarle importancia. Respirar por la boca puede cambiar la disposición de los huesos faciales en los niños.

Según una revisión científica realizada a partir de metaanálisis, la respiración por la boca provoca en los niños cambios en el desarrollo de los huesos faciales y una mala oclusión (la boca no cierra de manera apropiada por mal alineamiento de los dientes).

Entre otros cambios, la mandíbula y el maxilar rotan hacia atrás y hacia abajo, y existe una tendencia de inclinación labial de los dientes anterosuperiores.

El problema es que cerrar mal la boca causa problemas a nivel del músculo de la masticación, del cuello e incluso ocasiona cefaleas en los adultos.

Más de mitad de los niños de 12 años padece una mala oclusión de leve a severa, reportó la encuesta de salud oral en 2020 realizada por la Revista del Ilustre Consejo General de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España.

En cuanto a los adultos, también modificamos nuestra postura si respiramos habitualmente por la boca: doblamos el cuello hacia delante y cambiamos la posición de la cabeza y el cuello para adaptar el ángulo de la faringe y facilitar la entrada de aire a la boca. Mírese al espejo y podrá comprobarlo.

Si a estas alturas no está convencido de las ventajas de respirar por la nariz, pruebe a relajarse. Notará que respira por la nariz de una forma natural, mientras que necesitará forzarse para respirar por la boca.

Utilice la boca para respirar «sólo en caso de emergencia».

Fuente: BBC

El virus que le puede causar cáncer de boca y garganta

En los últimos años, ha surgido una creciente preocupación sobre el Virus del Papiloma Humano (VPH) y su posible vínculo con el cáncer de boca y garganta. Expertos en salud advierten que ciertos tipos de VPH, considerados de alto riesgo, pueden aumentar las posibilidades de desarrollar tumores malignos en estas áreas.

De acuerdo con el portal web de ‘La Sociedad Americana Contra El Cáncer’, VPH son las siglas para referirse al virus de papiloma humano (o HPV, por sus siglas en inglés). Los VPH son un grupo de más de 150 virus relacionados. A cada variedad de VPH se le asigna un número, lo que es llamado tipo de VPH.

Por otra parte, la Clínica Mayo indica que, la infección por VPH es una infección vírica que suele causar crecimientos de la piel o verrugas, y sucede cuando el virus ingresa al organismo, por lo general, a través de un corte, una rozadura o una pequeña ruptura en la piel.

El virus se trasmite por vía sexual o por contacto piel con piel. Y aunque existen más de 100 tipos diferentes de VPH, algunos de ellos tienen el potencial de causar verrugas genitales y, en casos más graves, cáncer.

Además, en la mayoría de los casos, el sistema inmunitario del cuerpo combate una infección por VPH antes de que se generen las verrugas; por eso, es común tener dicho virus y no darse cuenta.

VPH: relación entre este virus y el cáncer de boca y garganta

En relación al cáncer de boca y garganta, se ha observado que determinados tipos de VPH, conocidos como ‘de alto riesgo’ o ‘oncogénicos’, están relacionados con un mayor riesgo de desarrollar estos tipos de cáncer.

Según la página oficial de el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el VPH puede infectar la boca y la garganta y causar cánceres de orofaringe, el cual se ubica en la parte de atrás de la garganta, incluidas la base de la lengua y las amígdalas.

Cabe señalar, que generalmente para que se produzca el cáncer, tarda varios años después de que la persona se infecta con el VPH.

Sin embargo, no está claro si los cánceres orofaríngeos son causados por el VPH solo, o si hay otros factores tales como fumar o mascar tabaco, que interactúan con el virus para causar estos cánceres.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer orofaríngeo?

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indica que, los síntomas del cáncer orofaríngeo pueden incluir dolor de garganta persistente, dolores de oído, ronquera, inflamación de los ganglios linfáticos, dolor al tragar y pérdida de peso sin causa aparente.

No obstante, algunas personas no presentan ningún síntoma, pero en caso de sentir alguna molestia que le preocupa, se recomienda que consulte con su médico de inmediato.

Finalmente, expertos aseguran que la prevención juega un papel fundamental en la lucha contra el cáncer de boca y garganta relacionado con el VPH.

Dicho lo anterior, recomiendan seguir prácticas seguras de sexo y realizar pruebas regulares de detección del VPH. Además, se considera que la vacunación contra dicho virus es una estrategia crucial para reducir el riesgo de infección y, por ende, el riesgo de desarrollar cáncer.

Fuente: El Tiempo

Sensación de nudo en la garganta: ¿por qué ocurre y cómo tratarlo?

Seguro que alguna vez, a lo largo de tu vida, has experimentado esta desagradable sensación.

La sensación de nudo en la garganta es una percepción muy molesta y frecuente. La mayoría de las personas que la experimentan sienten que su garganta se va a cerrar y que no van a poder respirar.

Lo cierto es que esta molestia puede estar relacionada con diferentes problemas de salud. Sin embargo, una de sus causas principales es la ansiedad. En estos casos, suele recibir el nombre de globo histérico, aunque es importante recalcar que no tiene nada que ver con la histeria en sí.

Es importante reconocer los síntomas que acompañan a este problema para poder diferenciar qué lo está produciendo. Por ello, en este artículo te explicamos todo lo que debes saber sobre la sensación de nudo en la garganta.

¿Por qué se nos hace un nudo en la garganta?

La sensación de nudo en la garganta es un síntoma que puede tener numerosos orígenes. En gran parte de los casos, encontrar un diagnóstico exacto es bastante complicado para un médico.

El problema reside en que la molestia es una manifestación frecuente de un problema subyacente de ansiedad. Eso hace que en muchos pacientes no se encuentre una causa física y se tienda a solicitar diferentes exámenes complementarios que retrasan el tratamiento adecuado.

A esta sensación de nudo en la garganta se la refiere con el término de globo histérico cuando la causa es la ansiedad. El mecanismo por el cual se produce es todavía desconocido.

¿Con qué se puede confundir el globo histérico?

Distinguir si la causa es la ansiedad u otra razón puede resultar complicado, como ya adelantamos. En ocasiones, el globo histérico se confunde con trastornos que afectan al esófago o al tórax.

Por ejemplo, se puede confundir con el espasmo esofágico, con tumores en el cuello o en la caja torácica. Estas enfermedades también se suelen acompañar de esa sensación de nudo en la garganta, además de dificultad para tragar (disfagia) o incluso para respirar.

Otras causas menos frecuentes de nudo en la garganta son las siguientes:

  • Miastenia gravis.
  • Distrofia miotónica.
  • Miositis autoinmunitaria.

Características del nudo en la garganta

Cuando el nudo en la garganta es por ansiedad, suele presentar algunos rasgos característicos. Al contrario de lo que uno pueda suponer, esta sensación no aparece en los momentos en los que más estrés se experimenta.

De hecho, ocurre al contrario. Es más frecuente que la opresión surja en momentos de tranquilidad, por lo que hace más complejo el hecho de asociarlo al nerviosismo.

Otra característica es que suele alterar el habla. Esto se debe a que la sensación de ahogo y la tensión que se presenta en la garganta, donde residen las cuerdas vocales, impiden hablar con naturalidad.

¿Cómo actuar frente a la sensación de nudo en la garganta?

Cuando aparece esta molestia, lo primero es analizar si hay otros síntomas o signos acompañantes. Del mismo modo, hay que tratar de entender si es posible que la causa sea estrés, nerviosismo o ansiedad. Aunque, esto puede resultar complejo.

Signos de alarma

Hay una serie de signos y síntomas que hacen pensar que bajo esta molestia se oculta alguna patología diferente a la ansiedad. Por ejemplo, que la zona del cuello esté adolorida o que haya una importante dificultad para tragar sólido o líquidos.

Si se nota un bulto en el cuello, hay pérdida de peso y el nudo en la garganta aparece de forma súbita, puede ser que se trate de un tumor (como el cáncer de esófago). Otros síntomas que se pueden presentar, tal y como explica la American Cancer Society, son la debilidad muscular y la constante regurgitación de comida.

Sobre todo, esta es una sospecha válida en aquellas personas que son mayores de 50 años. De acuerdo con información de la Clínica Mayo, son factores de riesgo para cáncer de esófago los siguientes:

  • Obesidad.
  • Tabaquismo.
  • Ingesta insuficiente de frutas y verduras.
  • Consumo excesivo de bebidas alcohólicas.

Fuente: El Tribuno

Otitis externa: qué es, síntomas, causas y tratamiento

La otitis externa es la inflamación de la parte externa del oído que puede causar síntomas como dolor en el oído, comezón, descamación del canal auditivo y disminución de la audición.

Generalmente, la otitis externa es más común cuando se permanece mucho tiempo usando audífonos, debido a alergias o después de ir a la alberca, debido al calor y humedad, que favorecen el desarrollo de bacterias y hongos.

Ante la presencia de signos y síntomas que indican otitis externa, es importante consultar a un otorrinolaringólogo para confirmar el diagnóstico e iniciar el tratamiento más adecuado, que puede incluir el uso de analgésicos, antiinflamatorios, corticoides y/o antibióticos.

Síntomas de otitis externa

Los principales síntomas indicativos de otitis externa son:

  • Dolor de oído que puede surgir al tirar levemente del oído;
  • Comezón en el oído;
  • Disminución de la audición;
  • Descamación de la piel del canal auditivo;
  • Enrojecimiento o hinchazón de la oreja;
  • Expulsión de secreción blanquecina, en ciertas ocasiones.

En el caso de niños, es posible sospechar de otitis externa cuando el niño se lleva la mano al oído varias veces, llora y está irritable, por ejemplo, siendo importante acudir al pediatra para que realice una evaluación del oído y pueda indicar el tratamiento más adecuado.

Cómo se realiza el diagnóstico
El diagnóstico de la otitis externa es realizado por el otorrinolaringólogo o pediatra, en el caso de niños, a partir de la evaluación del oído, en que se utiliza el otoscopio, que es un equipo médico que permite evaluar el oído con detalle. Además, se realiza una evaluación de los signos y síntomas presentados, su duración e intensidad.

A partir de la evaluación de los síntomas con el otoscopio, el médico logra identificar los signos de inflamación y/o infección, pudiendo indicar el tratamiento más adecuado. En caso de que los síntomas persistan por algunas semanas, incluso después de haber terminado el tratamiento, el médico puede indicar la obtención de una muestra pequeña del tejido el oído para su análisis en el laboratorio, ya que puede estar relacionada con una infección. De esta forma, es posible identificar el agente infeccioso relacionado con esta inflamación e iniciar el tratamiento más indicado.

Cuándo ir al médico

Se recomienda agendar una consulta con el otorrinolaringólogo o con un médico general cuando surgen síntomas que indiquen infección en el oído, especialmente si son muy intensos o se acompañan de fiebre.

Principales causas

La otitis externa puede presentarse como consecuencia de algunas situaciones, siendo las principales;

  • Calor y humedad, común después de acudir a la playa, piscina, lo cual facilita la proliferación de bacterias;
  • Uso de cotonetes;
  • Presencia de pequeños objetos en el oído, principalmente en niños pequeños;
  • Uso de prótesis auditivas;
  • Uso de audífonos;
  • Alergia tópica, debido a un medicamento en pomada o crema aplicado en el oído o shampoo, por ejemplo.

Por otra parte, la otitis externa maligna o necrotizante es una forma más agresiva y grave de la infección, la cual es más común en personas con el sistema inmune comprometido o en diabéticos descontrolados. Esta inicia en la parte externa de la oreja y evoluciona durante semanas a meses, causando compromiso intenso del oído y fuertes síntomas. En estos casos, puede indicarse el tratamiento con antibióticos más potentes durante un tiempo más prolongado, de 4 a 6 semanas.

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento para la otitis externa debe hacerse bajo la orientación del otorrinolaringólogo, pediatra o médico general de acuerdo a los síntomas presentados y a la causa de la inflamación.

De forma general se indican el uso de medicamento tópicos (en gotas) para promover la limpieza del oído, como suero y soluciones alcohólicos.

Medicamentos para la otitis externa

Dependiendo de la causa de la otitis, pueden indicarse el uso de otros medicamentos, como corticoides o antibióticos, como ciprofloxacino, por ejemplo. En caso de que se confirme perforación del tímpano, puede indicarse también el uso de acetato de aluminio 1,2% 3 gotas, 3 veces al día, o de acuerdo al a orientación del médico.

Cuánto tiempo dura el tratamiento

El tiempo de tratamiento de la otitis externa puede variar de acuerdo a la causa. En el caso del uso de antibióticos el tratamiento dura de 8 a 10 días, pero cuando solo se usan analgésicos y antiinflamatorios el tratamiento dura de 5 a 7 días, habiendo mejoría de los síntomas después del segundo día de tratamiento.

Opciones de tratamiento casero

Para complementar el tratamiento indicado por el médico, también es importante adoptar algunas medidas caseras para recuperarse más rápido:

  • Evitar limpiar el oído con los dedos, cotonetes o tapas de bolígrafos, por ejemplo, optando por limpiar solo con la punta de una toalla después del baño. Vea cómo limpiarse el oído correctamente;
  • En caso de ir a la piscina con frecuencia, se recomienda usar una bolita de algodón humedecida con un poco de vaselina dentro del oído;
  • Al lavar el cabello, inclinar la cabeza hacia enfrente y después enjuagar el oído;
  • Tomar té de guaco con poleo, ya que ayuda a eliminar las flema, siendo útil para curar la gripe o resfriado más rápido. Como las secreciones agravan la infección de oído, esta puede ser una buena estrategia en caso de adolescentes o adultos.

En caso de haber descamación o pus en el oído, se puede realizar la limpieza de la zona con la punta de una toalla limpia mojada en agua tibia. El lavado de oído no debe realizarse en casa, para evitar que la infección empeore, ya que puede perforarse el tímpano.

Fuente: Tua Suade

Reconocer y tratar las infecciones de oído infantiles

Las infecciones de oído son una razón común para llevar a los niños a ver a un proveedor de atención médica. Las infecciones pueden aparecer a cualquier edad, pero los niños tienen muchas más probabilidades de contraerlas que los adultos. De hecho, cinco de cada seis niños tendrán por lo menos una infección de oído antes de cumplir los 3 años de edad.

Las infecciones del oído generalmente son causadas por bacterias o, a veces, por un virus. A menudo surgen después de un dolor de garganta, un resfriado, una gripe u otra infección relacionada con la respiración. La infección puede causar hinchazón y acumulación de líquido detrás del tímpano. Esto puede producir el tipo más común de infección del oído, llamada infección del oído medio u otitis media aguda. Los niños afectados pueden tener dolor de oído, fiebre, irritabilidad y llanto, o dificultad para dormir.

Para diagnosticar una infección de oído, un proveedor de atención médica puede observar el tímpano usando un instrumento con luz llamado otoscopio. Un instrumento similar puede soplar una bocanada de aire en el canal auditivo para verificar si hay líquido detrás del tímpano. Si se encuentra una infección bacteriana, el médico puede recetar un antibiótico. Se pueden recomendar analgésicos de venta libre o gotas para los oídos para ayudar con la fiebre y el dolor.

Una de las mejores maneras de prevenir las infecciones del oído es tomar medidas para evitar resfriados o gripe. Anime a su familia a lavarse las manos con frecuencia para evitar la propagación de gérmenes. Asegúrese de que su hijo reciba la vacuna contra la influenza (gripe) todos los años y pregúntele a su médico acerca de otras vacunas que puedan ayudar a bloquear las infecciones. Limite la exposición de su hijo a otros niños si su hijo o sus compañeros de juego están enfermos.

Fuente: Institutos Nacionales de la Salud

Otitis en niños y adultos: síntomas, causas de tinnitus y cómo prevenirlo

En los más pequeños es habitual que se detecte la otitis media serosa o secretora, caracterizada por la presencia y acumulación de moco en los canales auditivos.

Las afecciones más comunes de la estación invernal han hecho acto de presencia en las últimas semanas. La bronquitis, el virus respiratorio sincitial o VRS, que crea la bronquiolitis entre los niños pequeños, los catarros, los resfriados o la gripe han sido protagonistas, con permiso de la pandemia de la covid-19 que sigue activa en cada rincón del planeta, y esa subvariante Kraken que está hoy en boca de todos. Todos estos problemas son normales en diciembre y enero, desde siempre. No obstante, el doctor Luis Miguel García, médico de familia y presidente de la Sociedad Aragonesa de Medicina de Familia y Comunitaria, advirtió en noviembre de 2022 que la otitis estaba en auge. «Si hay congestión nasal, el oído, que comunica con los senos nasales y la trompa de Eustaquio, no ventila; no se drena el moco, se tapona el oído medio, pierdes audición, te duele la cabeza… aunque no tiene por qué haber infección”.

De acuerdo con el doctor en otorrinolaringología Juan Royo, los niños y las personas mayores «son los colectivos más vulnerables a las otitis, pues su sistema inmunológico es más sensible al daño externo».

Síntomas de la otitis en niños o adultos

Los síntomas más comunes en los niños se pueden intuir si lloran más de lo normal, si tienen dolor de oído (especialmente al acostarse) se dan jalones o tirones de una oreja y hay trastornos del sueño. Otros síntomas pueden ser inquietud, dificultad para oír o responder a los sonidos, pérdida de equilibrio, fiebre de 38 grados o más, secreción de líquido del oído, dolor de cabeza o pérdida de apetito.

Los síntomas más significativos en los adultos son, lógicamente, el dolor de oído, la secreción de líquido del oído o la dificultad para oír adecuadamente.

Otitis media serosa o secretora en niños

En los más pequeños de la casa es habitual que se detecte la otitis media serosa o secretora, caracterizada por la presencia y acumulación de moco en los canales auditivos. Sin embargo, el doctor Royo asegura que «esta tipología no provoca problemas de audición permanente si se trata de forma adecuada».

Por ello, con la llegada del frío de los meses de invierno, la salud auditiva requiere una atención especial. En simples paseos o desplazamientos rutinarios al aire libre, los oídos pasan mucho tiempo expuestos a las bajas temperaturas propias de esta época del año.

El tinnitus: causas y cómo prevenirlo

Si bien los casos de tinnitus, reconocibles por el zumbido que provocan en los oídos, no son tan comunes como los de otitis, también aparecen con más frecuencia con la llegada del frío. Según consta en un trabajo de investigación publicado en los ‘European Archives of Oto-Rhino-Laryngology’, existen «tendencias estacionales significativas» en las búsquedas de Internet sobre el tinnitus con «un pico en los meses de invierno».

El mismo estudio apunta a que la constricción de los vasos sanguíneos por el frío explicaría la mayor aparición de tinnitus, que también guarda relación con la reducción de la actividad física y el aumento del consumo de café propios del invierno, ambos conocidos factores de riesgo.

Por otro lado, y aunque la presencia de cierto grado de cerumen en los oídos es normal a lo largo del año, es conveniente tenerlos protegidos; la acumulación y endurecimiento de éstos a causa del frío puede formar un tapón que dificultaría las facultades auditivas.

Consejos para prevenir la otitis

GAES presenta una serie de consejos para ayudar a mantener una buena salud auditiva de cara a las épocas de frío, con la finalidad de prevenir estas afecciones:

  • Proteger los oídos del frío utilizando accesorios como orejeras o gorros de lana
  • Mantener fuertes las defensas con una dieta rica en Vitamina B-12, presente en alimentos como la carne roja, la leche y los huevosLimpiar los oídos con regularidad empleando difusores de agua marina y evitando los bastoncillos
  • Someterse a revisiones de profesionales para anticiparse a cualquier infección
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura y la estancia prolongada en espacios fríos
  • Mantener los oídos secos
  • No automedicarse al identificar síntomas de una infección
  • Mantener hábitos de vida saludables como practicar ejercicio, dormir lo suficiente y evitar situaciones de estrés
  • Quitarse los audífonos al entrar en un ambiente cálido y secar los rastros de humedad con un paño, y evitar heridas y golpes externos en las orejas.

Fuente: Heraldo

Qué son los vértigos: síntomas, a quién puede afectar y tratamiento

El vértigo es un trastorno del equilibrio que alude a una sensación de movimiento que una persona tiene sin que este exista. Se debe a una alteración del sistema vestibular, que está alojado en el oído interno y cuyo centro neurológico está en el tronco del encéfalo, y que, a pesar de lo que se cree, no siempre está relacionado con el mareo, tal y como se detalla en Mayo Clinic, portal médico especializado.

Esta es, entonces, la explicación a una sensación que hace que quienes la padecen -una de cada cinco personas a lo largo de su vida, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía-, se sientan como si realmente estuvieran girando o moviéndose, como si el mundo estuviera girando a su alrededor.

Quienes lo sufren conocen bien que hay dos tipos de vértigo: el periférico y el central. El primero de ellos se debe a un problema en la parte del oído interno que controla el equilibrio en el denominado laberinto vestibular o canal semicircular. El problema también puede involucrar el nervio vestibular que es aquel que conecta el oído interno con el tronco encefálico. El vértigo periférico puede ser causado por:

  • Ciertos medicamentos, como antibióticos, diuréticos o salicilatos, los cuales son tóxicos para las estructuras del oído interno.
  • Lesión (como un traumatismo craneal)
  • Inflamación del nervio vestibular (neuronitis)
  • Irritación e hinchazón del oído interno (laberintitis)
  • Enfermedad de Ménière (una anomalía en el oído interno que causa mareos fuertes).

El vértigo central, por su parte, es consecuencia de un problema en el cerebro, por lo regular en el tronco encefálico o en el cerebelo). Puede ser causado por lo siguiente:

  • Enfermedad vascular
  • Esclerosis múltiple
  • Convulsiones (poco común)
  • Accidente cerebrovascular
  • Migraña vestibular (un tipo de migraña)

Quién puede padecerlo vértigos y cuál es el tratamiento aconsejado

Los síntomas de inestabilidad pueden surgir tanto en la infancia como en personas mayores. En el caso de los niños, el vértigo se presenta de forma diferente a las catalogadas. Suelen sufrir crisis espontáneas muy breves que con los años van remitiendo o se transforman en migrañas. Habitualmente se trata de problemas del oído medio que se manifiestan con vértigos.

En los mayores, por su parte, aparecen cuadros de vértigo multisensorial que puede evolucionar hacia una inestabilidad crónica. En estos casos, los tres sistemas del equilibrio que tienen que coordinarse en el cerebro (vista, oído y articulaciones) fallan.

Fuente: Heraldo

¿Cómo evitar o minimizar el dolor de oído cuando viajamos en avión?

Si alguna vez has sentido que se te taponan y te duelen los oídos al volar en avión, presta atención.

Te explicamos por qué ocurre y qué consejos sirven para evitar o, al menos, minimizar este malestar.

En la literatura científica, este problema se conoce como barotrauma de oído, barotitis media o aerotitis media.

Aparece cuando hay un cambio repentino de presión del aire entre el oído externo (la parte que puedes tocar con tus dedos, hasta llegar al tímpano) y el oído medio (la caja timpánica, que está justo detrás del tímpano).

Puede suceder especialmente al bucear o durante los vuelos en avión, según explica un artículo de MSD Manuals verificado por Richard T. Miyamoto, médico y cirujano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana (Estados Unidos). Este video de MSD ilustra qué es lo que le ocurre y qué es lo que hace la trompa de Eustaquio, un tubo que conecta el oído medio y la parte trasera de la nariz.

¿Cómo solucionarlo?

Por suerte, hay bastantes alternativas que podemos llevar a cabo para prevenir o aliviar este molesto dolor, como detalla esta revisión científica: evitar dormir durante el despegue y aterrizaje en vuelos (ya que, si estás despierto en estos momentos, podrás realizar el resto de medidas de prevención); bostezar, tragar y mascar chicle, acciones que activan los músculos de la trompa de Eustaquio o exhalar aire con la boca y la nariz tapada (lo que se conoce como maniobra del Valsalva), que aumenta la presión en el interior de las vías respiratorias y los espacios que conectan con ellas, como las trompas de Eustaquio.

Hay ocasiones en las que las trompas de Eustaquio pueden obstruirse, como en casos de resfriado o congestión nasal, lo que hará que el barotrauma pueda ser especialmente molesto.

En estos casos se recomienda usar un medicamento descongestivo o aerosoles nasales (siempre bajo recomendación médica o farmacéutica).

Si este dolor persiste durante unos días o tienes alguna preocupación particular, lo mejor es que contactes con un profesional sanitario.

Fuente: Enlace Latino

Vértigos: 8 de cada 10 personas los han sufrido alguna vez ¿Son un síntoma o una enfermedad?

Según estiman los especialistas, el 80% de los españoles ha sufrido al menos un episodio de vértigo una vez en su vida.

El vértigo es la sensación irreal de movimiento o giros. A veces, se describe como mareo, inestabilidad o pérdida de equilibrio.

Según estiman los especialistas, el 80% de los españoles ha sufrido al menos un episodio de vértigo una vez en su vida. Y es que, como explican desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), el vértigo es la tercera causa de consulta tanto en Atención Primaria como en Otorrinolaringología.

Como explica el doctor Marcos Rossi, el vértigo no entiende de sexo ni de edad.

  • “Afecta por igual a hombres y mujeres. Puede ocurrir a cualquier edad, aunque en personas mayores la incidencia aumenta de forma significativa”.
  • Y en cuanto a los síntomas, más allá de los descritos, “el paciente nota que el entorno gira a su alrededor, y también puede apreciar que es él quien se mueve en relación al entorno”.

TIPOS DE VÉRTIGOS: ¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?

El vértigo periférico es el más común. Se diagnostica a entre el 85 y el 90% de los casos. Este tipo de vértigo está causado por una alteración en las estructuras del oído interno que controlan el equilibrio.

Aparece de forma brusca y sus síntomas suelen ser intensos y aumentan con el movimiento de la cabeza.

  • Sensación de mareo
  • Taquicardia
  • Pérdida de equilibrio
  • Acúfenos.

Incidencia del vértigo

De acuerdo a los datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, unas 2.300 personas podrían padecer una crisis de vértigo al día.

Y no solo afecta a la población adulta, también a la infantil. Como subraya el doctor Rossi, en los niños, para llegar al diagnóstico del origen de los vértigos, se debe realizar un interrogatorio y una exploración física.

“Las opciones para el tratamiento de los trastornos vestibulares en niños y adolescentes se han ampliado enormemente en los últimos años, lo que permite el manejo eficaz de casi todos los casos de vértigo pediátrico, aunque a menudo se necesita un enfoque multimodal y/o multidisciplinario”.

Según estimaciones de la SEORL-CCC, 2.300 personas podrían padecer una crisis de vértigo al día, y como hace hincapié el otorrinolaringólogo Jesús Benítez:

  • “El más común es el vértigo posicional paroxístico benigno que tiene unos segundos de duración y aparece con relación a los movimientos de la cabeza”.

Y también está el vértigo central, que se debe a una alteración del cerebro y no está inducido por los movimientos de la cabeza o los cambios posturales.

La sintomatología aparece de forma paulatina y no son tan intensos (visión doble, parálisis facial, pérdida de la capacidad de articular palabras…).

“En la consulta somos capaces de identificar la enfermedad causante en la gran mayoría de los pacientes con la valoración adecuada”, indica el doctor Benítez, jefe de servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.

¿LOS VÉRTIGOS SON UNA SEÑAL DE UNA ENFERMEDAD?

Generalmente, los vértigos son benignos.

Por eso en la mayoría de los casos lo más importante es tener en cuenta que los vértigos pueden ser un síntoma de múltiples enfermedades, y de ahí que los expertos recomienden acudir a un especialista en otorrinolaringología si se han convertido en crónicos o son muy frecuentes.

En el caso del vértigo central, que incluso puede llegar a prolongarse durante días, puede deberse a varias afecciones:

  • Infecciones en el oído interno.
  • Epilepsia.
  • Migrañas.
  • Esclerosis múltiple.
  • Síndrome vertebrobasilar, una alteración de los vasos sanguíneos que irrigan la parte posterior del cerebro, que afecta, principalmente, al equilibrio.

Respecto al vértigo periférico, que se produce al mover la cabeza o en determinadas posiciones, puede estar originado por las siguientes patologías:

  • Enfermedad de Ménière, un trastorno del oído interno que causa mareo, pérdida de audición o tinnitus.
  • Neurinoma. Se trata de un tumor benigno, muy poco frecuente, que tiene su origen en el nervio principal que va del oído interno hasta el cerebro. Además de pérdida de equilibrio y mareo, también puede causar pérdida de audición y zumbidos. Es de crecimiento lento.

“Estas enfermedades se tratan habitualmente con fármacos, en pocas ocasiones con cirugía y en muchas ocasiones con rehabilitación vestibular.

Son imprevisibles y pueden aparecer en cualquier momento, tanto de día como de noche, en reposo o realizando una actividad, y en la mayoría de las ocasiones sin ningún signo de aviso”, resalta el doctor Marcos Rossi.

Fuente: El Periódico de España

Enfermedad de Ménière: síntomas, diagnóstico y tratamiento

Es un trastorno del oído interno que afecta al equilibrio y la audición y cuya causa es desconocida.

La enfermedad de Ménière es un trastorno del oído interno que afecta el equilibrio y la audición. Se manifiesta principalmente por la presencia de vértigos, pérdida de audición o fluctuación de la audición, ruidos en el oído (también llamados tinnitus o acúfenos) y sensación de plenitud ótica (oído taponado).

La causa exacta de la enfermedad es desconocida, pero se cree que el exceso de presión en el líquido dentro del oído interno que controla el equilibrio y la audición puede ser un factor. Es más frecuente en las mujeres de edad media, pero también puede aparecer en los hombres. Es poco frecuente en niños, adolescentes o en personas mayores de 70 años.

Síntomas

La enfermedad de Ménière suele manifestarse habitualmente por una combinación de síntomas:

-Episodios repetidos de vértigos (mareo con sensación de que el entorno se mueve) de duración variable, acompañados por náuseas o vómitos, malestar y desequilibrio

-Pérdida de audición o sensación de fluctuación de la audición

-Ruido en el oído afecto (tinnitus o acúfeno) que puede ser constante o puede preceder el vértigo

-Sensación de presión en el oído

En general se afecta un solo oído, pero, un 25% de los pacientes con el tiempo pueden desarrollar Meniere bilateral.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Ménière?

El diagnóstico de la enfermedad de Ménière se realiza por el médico ORL, mediantie una anamnesis dirigida y una exploracion ORL completa que abarca oído, fosas nasales, nasofaringe, cavidad oral y laringe.

Posteriormente se realiza una exploración específica del sistema vestibular (del equilibrio) analizando principalmente el movimiento de los ojos en distintas direcciones y velocidades, que se ve alterado en trastornos del sistema vestibular. Otras pruebas diagnósticas son varios exámenes complementarios de equilibrio y de audición (como las pruebas calóricas, vHIT, audiometria etc) que se realizan en los labotatorios de otoneurologia (subespecialidad de la ORL que se dedica a los trastornos del equilibrio).

¿Cómo se trata la enfermedad de Ménière?

En primer lugar, se debe tener cuidado con la sal de la dieta y seguir una dieta con pocas fluctuaciones en cuanto a la cantidad de sal, más bien baja en sal, ya que la presión del líquido del oído interno se ve influído por ello y puede causar vértigo.

Cuando, a pesar de una dieta adecuada, la enfermedad no se controla, hay que acudir al tratamiento médico. En segundo lugar, existen varios tratamientos médicos para el control de la enfermedad que deben ser indicados por el médico ORL, como la betahistina, los diuréticos, o incluso inyecciones dentro del oído.

El tratamiento debe adaptarse a cada paciente. La mayoría de los pacientes (aproximadamente el 70%) mejoran con el tratamiento médico y dietético adecuado. Cuando no es así se realizan tratamientos más agresivos como la inyección de gentamicina intratimpánica, que actúa sobre las células del equilibrio del oido interno. En general, se controlan los vértigos en un 90% de los casos con este método. Para el resto de pacientes en los cuales ninguno de los tratamientos previos ha funcionado se indica realizar una cirugía del oído afecto.

Fuente: 20 minutos

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